Realidad

Creo que la vida es lo que vemos y llega a nuestro percepción por nuestros sentidos y aquellas otras cosas que, igualmente, suceden a nuestro alrededor pero que nuestros sentidos no pueden alcanzar.

Hay mucho más en nuestro entorno de lo que racionalmente pensamos a juzgar por los sentidos. Y eso que, excepcionalmente, a través de los mismos podemos ser conscientes de una fenomenología que supera el entendimiento.

Como, por ejemplo, en “El entierro del Conde de Orgaz” del Greco que fotografió una escena en su más amplio contexto.

realidad aumentada

También escuché decir en la iglesia que existe una terrible batalla entre las fuerzas del bien y las del mal y que ésta, se libra, ni más ni menos, que por nuestras almas.

Nadie me negará que éste punto de vista nos hace sentir más importantes y queridos porque nuestros actos cobran una trascendencia inimaginable. La vida tiene sentido y su efecto sobre la persona es fulminante. Podemos dejar a un lado la depresión y muchos trastornos anímicos y otros físicos que no son más que instigados por el enemigo.

En definitiva, el enemigo busca nuestra destrucción y opera con la mentira y el engaño, como los medios de difusión hacen de ordinario , pero de una forma infinitamente más sutil. El demonio es un mentiroso. Y no hay que pasarse de listo. La primera mentira, decía G. Papini en su obra "El Diablo", es hacernos creer que no existe. Despues fue capaz de engañar irremediablemente a toda la panoplia de filósofos racionalistas, especialmente a los alemanes, desde Lutero hasta Nieztsche pasando por Hegel, Kant, Marx etc y fíjense sí ha dado de sí, que todavía vivimos engañados por semejantes discursos materialistas. Hay quien lo confiesa y hay quien sigue viviendo en esos espejismos de la realidad que solo supieron conducirnos a guerras mundiales.

Es el CREDO OCCIDENTAL que define Charles Tart en su libro “El fin del materialismo” que, aunque peca de racionalista en un análisis riguroso de “casos”, define en estos términos:

  • CREO en el universo material como la única y última realidad, un universo controlado por leyes física inmutables y el ciego azar.

  • AFIRMO que el universo carece de creador, carece de propósito y de objetivo y carece también de sentido y de destino.

  • SOSTENGO que todas las ideas sobre Dios o los dioses, seres iluminados, profetas o salvadores y cualesquiera otros seres o fuerzas no físicas, son falsedades y supersticiones. La vida y la consciencia son completamente idénticas a los procesos físicos, el mero fruto de la interacción azarosa entre fuerzas físicas ciegas. Mi vida y mi consciencia carecen(como el resto de la vida) de propósito, objetivo, sentido y destino.

  • CREO que todo juicio, valor y moral, tanto mios como ajenos, es subjetivo, el mero fruto de determinantes biológicos, la historia personal y el azar. El libre albedrio es una ilusión. Por eso los valores más racionales a los que mi vida se atiene deben basarse en el conocimiento según el cual, lo que me gusta es bueno y lo que me desagrada es malo. Quienes me complacen o me ayudan a evitar el dolor son mis amigos, y quienes me producen dolor o me alejan del placer son mis enemigos. La razón consiste en utilizar a amigos y enemigos para maximizar mi placer y minimizar mi dolor.

  • AFIRMO que las iglesias solo sirven para el control social, que no hay pecados objetivos que puedan ser cometidos ni perdonados, que no hay castigo divino por los pecados ni recompensa por la virtud. La virtud consiste, para mí, en conseguir los que yo quiero sin dejarme atrapar ni castigar por los demás

  • SOSTENGO que la muerte del cuerpo es la muerte de la mente , que no hay vida más allá de la muerte y que toda esperanza al respecto es absurda”

Volver