Noche



Nuevamente con esta ansiedad que me supera. Todo cae bajo mi responsabilidad y radica en el hecho de no ser capaz de depositar la confianza en el Señor. Mi mente intenta controlarlo todo, como si eso fuera posible, en una locura sin parangón. Las cosas que tengan que suceder habrán de serlo según la voluntad de Dios. Por eso hágase Tu voluntad, Dios mío. Mientras voy escribiendo estas líneas la calma vuelve concentrado como estoy tratando de distraer la mente por eso no debe extrañar que plasme incoherencias porque mi único propósito es ese. Esto me aquieta y permite disolverme del mundo. Tengo ahora mucho sueño, pues la noche ha sido muy larga, pues no he conseguido conciliarlo en una vigilia de pesadilla y resulta esencial que llegue la noche con la promesa de un mayor descanso que repare este desorden. Recuerdo, de niño, como, entre juegos, en una ocasión, quedó mi entendimiento suspendido y Dios se hizo patente sumergiéndome en una dicha plena. El trayecto ha sido arduo y no han faltado momentos para arrojar la toalla cual boxeador noqueado. Ahora solo puedo dar gracias pensando en todos aquellos acontecimientos en que, sin Su ayuda, irremisiblemente habría quedado en la lona. El me levantó y sin saber como, cobré, una y otra vez, las ganas de vivir. Es verdad que no he logrado aceptarme, particularmente, añoro ser indomable, como mi hermano mayor, pero soy muy frágil, pecador impenitente y cualquier irrisorio acontecimiento me hace naufragar sin remedio. Es una verdadera calamidad. Por eso vuelvo a dar las gracias y bendigo a Dios que no dejó de acompañarme en todo momento, vistas las cosas, ahora, desde una mayor perspectiva. También recuerdo la pesada soledad de una ajena habitación en la que pareció que el tiempo se detuvo con mis ansias de regresar a casa y como me colmó de paciencia, evitando la desesperación y, finalmente, premiarme con lo que mas deseaba. Y en eso, la alegría del reencuentro en la sonrisa acogedora de Marta. ¿Adónde fueron esos instantes? ¿los trituró el tiempo o quedaron impresos en el libro de la vida? Ahora solo deseo que el tiempo pase y llegué la noche con la promesa de un mayor descanso.


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