Hipertrofia



El ordenamiento jurídico no es un simple agregado de normas, según sostiene el positivismo jurídico, sino que constituye un sistema, una totalidad, una estructura.

Pero una estructura no es propiamente tal si incluye en su seno contradicciones y si no es autosuficiente, es decir, si la totalidad que la constituye no es coherente y plena.

  • Un ordenamiento normativo es pleno si permite clasificar las acciones  como obligatorias, prohibidas o permitidas
  • es coherente o unívoco si no permite más de una calificación para cualquier comportamiento.
  • Lo expuesto, como es natural, no garantiza la ausencia de contradicciones, conflictos y lagunas que indefectiblemente se tienen que producir.

Dicho de otro modo las contradicciones internas son la excepción. Por  otra parte , la estructura no es un sistema estático, sino una totalidad dinámica, según señala Guiseppe Lumia , por lo que  cambiando las normas, según las reglas de transformación establecidas por el propio sistema, permanece la identidad del mismo. Hasta aquí la teoría, porque la realidad es justamente la contraria:

nuestro ordenamiento se ha  convertido en un simple agregado de normas con todo lo que ello supone en beneficio de la inseguridad jurídica porque el legislador español ya hace tiempo que prescindió de la trascendental tarea que tenia en sus manos porque:

  • no supo más que atenerse a las decisiones del poder político, mecidas por los vaivenes de cualquier asunto susceptible de crear opinión pública.
  • la sociedad moderna tiene una sed insaciable de legislación, de definición de normas, de fijación de criterios y parámetros respecto a la belleza, la bondad, la propiedad, la utilidad y la felicidad (Zygmunt Bauman).
  • intenta deseperadamente vertebrar una sociedad rota a través de ese instrumento. La legislación no es el mecanismo adecuado para cubrir otros déficits, como por ejemplo, el de la educación.  Señala Dewey al respecto  " El político piensa, a juzgar por sus acciones legislativas, que puede crear una moral con ése instrumento, sin embargo todas las leyes excepto las que regulan procedimientos técnicos, lo que hacen es recoger costumbres sociales ya existentes junto con los hábitos y propósitos morales a que corresponden"(...) “ tratamos de corregir ésta relajación de los principios  y esta disolución social mediante leyes, mientras que la desintegración que estamos viviendo precisamente se hace patente en ese desorden sin ley que revela el carácter artificial de semejante método de asegurar la integridad de la sociedad".
  • la resistencia de los estados nación aferrándose a la ley como único instrumento para imponer una autoridad muy menguada por los procesos de la globalización.
En ese sentido, la hipertrofia del derecho ya ha sido puesta de relieve como una amenaza a la ética por el magistrado Tomás y Tío que indica lo siguiente: " El estado de derecho ha alcanzado una fase hipertrófica y profundamente inhumana pues el individuo
  •  no puede conocer el conjunto de normas que le afectan
  • no puede abarcar ni comprender si quiera el segmento normativo que regula su actividad
  • las normas no son claras y se vuelven equívocas. A esa hipertrófia se añade su complejidad asistemática. En ese magma normativo se genera un alto índice de inseguridad"

Pero sobre todo, añado, de injusticia.

Observo que el  rasgo principal de nuestra sociedad es la injusticia que genera entre las gentes y no el bienestar con que, eufemísticamente, la denomina la clase política. San Agustín claramente observaba que las sociedades en las que no impera la justicia son como bandas de ladrones.


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