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Autoritarios


Señala W. Dyer en “el cielo es el límite” que una de las características del carácter autoritario lo es, precisamente, la conformidad y la sumisión.

Así ,“resulta especialmente irónico que los individuos que muestran la clásica conducta autoritaria destaquen invariablemente en los campos de la sumisión y la conformidad . Según Adorno, la conformidad es uno de los principales indicios de ausencia de un foco interno”.

Y más adelante aplica éste comportamiento, entre otras, a la relación laboral cuando dice “siempre me ha parecido importante en mis sesiones de asesoramiento ayudar a las personas a oponerse a la sumisión automática a cualquier cosa, porque eso menoscaba gravemente la dignidad humana esencial del individuo al poner otra autoridad por encima de la propia.

También indica que no puede defenderse el principio de que debe obedecerse siempre la ley y, añade, “si las leyes son inmorales deben desafiarse y desobedecerse.

Entiendo que todo esto es una exigencia para preservar nuestra salud.

El ejemplo que pone Dyer del agente de tráfico que en, un estado desierto de los Estados Unidos, se dedica a imponer sistemáticamente multas por exceso de velocidad en zona sin ningún peligro para la seguridad de tráfico resulta ejemplificativo.

Esto puede ser extendido por analogía con muchas situaciones ocasionadas por las relaciones laborales, principalmente en empleos que poseen un predominio de la componente intelectual.

¿Cuántas veces venimos obligados a seguir normas absurdas sin romperlas?

Precisamente, la postura ideal para defender el propio trabajo o puesto es la de mantener cierta actitud independiente o reflexiva, le pese a quien le pese, guiada por “ese foco interno” que debemos potenciar para que la rigidez de las normas y procedimientos no nos cojan adormilados.

Por el contrario, si predominara nuestro carácter autoritario, nos habremos convertido en un empleado anónimo, “que hace su trabajo”, un número, un engranaje más de la cadena, una máquina que puede ser sustituida rápidamente pues siempre habrá quien haga mejor y más barato ese anónimo desempeño.


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